Loading...

Cómo lavar mantas y acolchados en casa

Home / Ideas / Cómo lavar mantas y acolchados en casa

Mantas, acolchados, frazadas y edredones… Son las estrellas de la ropa de cama en invierno: además de darnos abrigo y confort, brindan estilo y decoración a nuestros dormitorios. Ahora bien, para que estos textiles llenen de vida la habitación es indispensable que se encuentren limpios.

Es muy importante mantener la higiene en el dormitorio para preservar nuestra salud, lavando toda nuestra ropa de cama. Si bien la ropa de abrigo “resiste más” que las sábanas –al no estar en contacto directo con el cuerpo- debemos lavarla cada tanto.

Frecuentemente, el aireado periódico alcanza para mantener estas prendas adecuadamente, evitando la acumulación de polvo y la formación de humedad. Sin embargo, con los cambios de estación, o antes de guardarlas durante mucho tiempo, se recomiendo realizar un lavado.

Ahora bien, lavar mantas, frazadas y cubrecamas no es una tarea muy sencilla, ya que al mojarse se vuelven pesadas. Por otra parte, el lavado no se reduce a poner las prendas en el lavarropas. Para lograr la mejor limpieza, conviene realizar los siguientes pasos:

Antes de empezar

Lo primero que tenés que hacer es respetar las indicaciones del fabricante. Es importante que leas la etiqueta con las pautas para lavar la prenda. Tené en cuenta que no todas las frazadas y cubrecamas pueden lavarse en casa: por esto, revisá las indicaciones y respetá las recomendaciones. En caso que sea necesaria la limpieza en seco, tendrás que llevar la prenda a la tintorería.

¡A sacudir!

Al retirar la colcha o frazada de la cama, debemos sacudirlas al derecho y al revés, para eliminar pelusas. Te llamará la atención la cantidad de polvo que se acumula en la ropa de cama.

Los bordes

Poné especial atención en los bordes de esta ropa de cama. Pensá que es la zona que más roce tiene con el suelo u otros elementos del dormitorio. Es importante que la limpieza de estas partes se realice sin mojar las prendas. Una buena opción es aplicar un cepillo levemente humedecido con jabón en polvo.

Lavarropas

Una vez que realizaste el aireado y la limpieza de los bordes, la prenda está preparada para el lavado. Es importante que tengas en cuenta la capacidad del lavarropas y el peso de la frazada, teniendo en cuenta que al mojarse su peso aumentará.

En caso que el lavarropas tenga capacidad para esta ropa de cama, realizá el lavado cuidando que el agua esté tibia: ni muy fría, ni caliente.

Para limpiar correctamente, te recomendamos que enjuagues varias veces las prendas y no realices el centrifugado. Al igual que las secadoras automáticas, esto puede afectar el color de la tela.

Lavado a mano

En el caso que la frazada o manta sea muy grande, tendrás que lavarla a mano. En estos casos, lo más recomendable es hacerlo en la bañadera. Tené en cuenta que es una tarea que requiere cierto esfuerzo físico, ya que es necesario remojar, remover y frotar la prenda. Usa jabón en polvo o detergente, dejándola en remojo al menos media hora antes de enjuagar.

Secado

Retirá la prenda del lavarropas sin escurrir y colgala para secar, poniendo atención a que no reciba el sol directo.

¡Seguí estos consejos para mantener tus mantas, frazadas y cubrecamas impecables durante todo el año!

Comentarios(0)

Subir un Comentario